viernes, 12 de marzo de 2010

TERREMOTO Y MAREMOTO 27-02-2010

Y se vino el remezón.
Tremendo, laaaaargo, fuerte, ruidoso, imponente y lo peor de todo, destructivo.
Dejo en el suelo casas junto a los  sueños y vidas de muchas familias.
Despues aparecio el mar, furioso, reclamando terrenos que al parecer considera propios, y ahogando la vida de algunos que no tuvieron tiempo de darse cuenta de la magnitud del terremoto.
Otros que confiaron en las palabras de las autoridades e ignoraron el sentido común, y se quedaron tranquilos, hasta que escucharon el ruido vertiginoso de las olas que veloces se acercaban y arrasaban todo a su paso... en ese momento ya no
El dolor se instalo en nuestro pais, pero tambien otros sentimientos aparecieron... la esperanza, la fe, la fuerza, la decision y la conviccion de que hay que ponerse de pie, a pesar del dolor y la destrucción.
Y esto no ha parado, la tierra sigue pronunciandose, reclamando quizas por que motivo, porque debe haber algun motivo para que la tierra se mueva de esa manera.
En todo caso, es en momentos como estos que uno se detiene a pensar en lo fragil que es nuestra estabilidad, en lo pequeños que somos frente al poder de la madre naturaleza, nos acordamos de nuestros afectos y no descansamos hasta que tenemos noticias de ellos, incluso de aquellos a quienes no vemos hace mucho tiempo.
Recordamos lo valioso que es demostrar nuestro cariño a familiares y amigos, lo importante que puede resultar un abrazo, un apreton de mano, un beso o un simple gracias o un te quiero.

Después de sucesos como los acaecidos recientemente, la sensibilidad esta a flor de piel y nunca olvidamos ese gesto de cariño, pero con el paso de los días y cuando todo empieza a normalizarse nos empezamos a olvidar nuevamente hasta que otro evento nos vuelve a recordar que somos habitantes de paso por la tierra y por lo tanto debemos aprovechar cada dia.

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